Cultivadas en todo el mundo, las rosas tienen una multitud de tipos. Las más comunes son las tradicionales y las mini rosas. Se usan como parte de la decoración o incluso que se ofrecen como un regalo para complacer a las personas especiales, estas hermosas flores atraen la atención de todo el mundo.

Para mantenerlas siempre saludables y con la preservar su belleza, hay que  prestar atención a algunos aspectos de su mantenimiento, como con la limpieza y con los riegos. Por eso, os dejamos algunas informaciones importantes para que sepáis cómo cuidar de vuestras rosas. ¡Compruebalo por ti mismo!

Podas

Para cuidar de las rosas, hay que prestar cierta atención y cuidado en realizar periódicamente las podas, que ayudan a las flores a crecer de manera sana. Se puede hacer inmediatamente después del primer año de plantación, repitiendo el mismo proceso todos los años siguientes. La mejor época del año para realizar las podas de las rosas es entre los meses de julio y agosto.

Es importante resaltar que después de la primera floración, es necesario realizar una poda de limpieza para retirar las hojas indeseables. Para ello, corta algunas hojas viejas, haciendo el corte de una forma diagonal, justo debajo del pétalo de la rosa.

Recuerda siempre que las podas son esenciales para quien desea cuidar de rosas para que florezcan más y se desarrollen mejor.

Riegos

Inicialmente, los riegos de las rosas se deben hacer casi a diario, pero durante el invierno, sólo se deben hacer dos veces por semana. Entre un riego y otro, el suelo necesita estar un poco seco, sin estar empapado. Estos cuidados son importantes para que la planta no se ahogue, ni le aparezcan hongos. Además, sólo se debe mojar la  tierra, evitando cubrir la parte que sobresale con agua.

Abastecimiento

¿Sabías que la toxicidad de la fertilización es más perjudicial que la falta de nutrientes en el rosal? ¡ Pues es verdad! Cuando las rosas han dio muy abonadas, la raíz de la planta pasa a marchitarse. Si hay la falta de nutrientes, a su vez, las hojas más viejas tienden a quedar amarillentas.

La fertilización orgánica, en este caso, es la más indicada, aunque actúe de forma más lenta. Entre los abonos orgánicos más indicados, destacamos la harina de hueso, que ofrece una buena cantidad de fósforo y ayuda en el crecimiento de la planta.

Temperatura e iluminación

Para cuidar de las rosas con excelencia, hay que tener cuidado con la temperatura y la iluminación. Las rosas deben recibir el sol de manera directa, evitando quedarse en la sombra, esquinas oscuras o en interiores. La temperatura ideal ayuda para el buen desarrollo de la rosa, debe ser amena, sin un excesivo  frío o calor.