Una alternativa a los ladrillos y bloques convencionales es el adobe que, además, se considera un material ecológico para las construcciones. En esta entrada te contamos todo lo que debes saber sobre el adobe y sus posibilidades arquitectónicas.

¿Qué es el adobe?

El adobe es un ladrillo sin cocción que se fabrica con una mezcla de tierra y agua a la que se le da consistencia usando paja o cualquier otro tipo de fibra de origen vegetal.

Aunque se trata de un invento muy antiguo y hasta rudimentario, en la actualidad, en pleno siglo XXI, pese al surgimiento de avanzados métodos de construcción el adobe sigue siendo muy preciado y utilizado en distintas construcciones en todos los continentes.

Por sus características no es un material muy resistente al agua, por eso suele ser usado, sobre todo, en lugares cálidos y secos de América, África y ciertas zonas de Asia. Aunque en Europa, en tiempos recientes, también se utiliza mucho el adobe. En España, por ejemplo en la zona castellana y leonesa, el adobe se ha convertido en una alternativa económica al ladrillo.

¿Cómo se hace el adobe?

El adobe es una pieza de barro crudo lo que lo diferencia de los ladrillos de arcilla que deben ser cocidos antes de poder ser utilizados. Eso representa una ventaja desde el punto de vista logístico y ecológico pues no es necesario invertir combustible de ningún tipo en la cocción de estos bloques de arcilla.

Par hacer un adobe todo lo que se necesita es de tierra, agua y algo de paja. Puede usarse cualquier tipo de tierra, aunque la mejor es aquella que tiene al menos un 25% de arcilla en su composición.

La tierra se extrae del mismo lugar de la construcción por lo que se si trata de un suelo muy pedregoso será necesario tamizar para separar al menos las rocas más grandes que dificulten la compactación posterior.

Haciendo adobes paso a paso:

Si te animas a fabricar tus propios ladrillos de barro crudo en este apartado te explicamos cómo puedes hacerlos:

  1. Elige el lugar donde sacarás la tierra, procura que sea una tierra con pocos pedruscos.
  2. Caba un agujero hasta lograr extraer la cantidad de tierra que sea necesaria.
  3. Haz un montículo de tierra y ve agregando agua a la vez que mezclas con los pies descalzos.
  4. Sigue mezclando y agrega, además de agua: porciones de paja.
  5. Cuando tengas una mezcla consistente con una pala coloca una porción de la mezcla en un molde.
  6. Limpia los excedentes. Desmolda y continúa hasta tener la cantidad de adobes que requieres.

Deben secarse al sol por al menos dos días.

Las posibilidades del adobe

Pese a que se trata de un ladrillo bastante rudimentario los adobes tienen muchas posibilidades y aplicaciones. Puedes ser usados para construir muros de viviendas completas o para fabricar elementos arquitectónicos más pequeños, como: hornos, chimeneas.

Arquitectos como el iraní Nader Khalili elevaron las posibilidades del adobe al fabricarlos usando otras formas que permitieran la construcción de estructuras más resistentes a lo elementos.